Todos deberíamos tener un pornostar favorito, el mío es Brent Everett, aquellos que frecuenten los blogs gayudceros les sonará de una encuesta reciente - muy casta ella - en la que se procuraba enseñar lo mínimo imprescindible. Siendo la vocación de este blog el destape personal y confesión de gustos y lugares comunes para el disfrute del público en general (algo así como el típico e-mail de las 40 preguntas personales pero sin ser un auténtico coñazo), me faltaba confesar ese dato fundamental de mi polla visionada de referencia.
Las fotos no le hacen justicia, B. Everett no es el más guapo, ni el más musculado, ni el de la polla más grande, pero sí que es aquél que le pone más empeño y disfrute en sus escenas de actividad y pasividad, y eso se nota. No hay nada más antierótico que las escenas de sexo coregrafiadas entre superpornostars a las que no se les mueve ni un pelo ni les tiembla un músculo, pero tampoco tienen el más mínimo ápice de deseo y ímpetu - a veces incluso con pérdida de erección del penetrado. Así que celebren conmigo la gran vocación y diligencia que tiene Mr. Everett por su elección de trabajo.
PD: Pronto perderé la conexión a internet durante unas semanas así como la perdió parrulo en su día debido a los tiempos de provisión de los señores de R, así que era de justicia dejarles con un post que les deleitara la vista en mi ausencia; no hace falta que me lo agradezcan.
























